20 oct 2007

Resumen 2

Bueno, lo primero que tengo que decir, es que mi calidad de vida ha pasado de ser buena (acampar con vistas al mar y acceso a duchas y water) a ser muy buena (duermo en una de las habitaciones del hotel donde curro, en la "sky suite" concretamente). Digamos también que el curro no es extenuante, lo máximo que he hecho ha sido arreglar las bicis de alquiler que tienen en el hotelito. Y es que el material de windsurf o binsur (que también se puede y debe decir) todavía no ha llegado, las cosas en palacio van despacio. Para que os hagais una idea: uno de mis compañeros de curro me ha enseñado a hacer figuritas con forma de alacrán, cuando no tengo curro me dedico a hacer dichas figuritas. Ya llevo más de 10.

La noticia triste es que he tenido que devolver a Thomas y el perro negro a sus dueños. Y es que el gerente del hotelito me ha dicho que no se podían quedar conmigo, ohhhh. De todas formas me he hecho un amigo que me gustaría presentaros en otra entrada, cuando esté más inspirado.

Por lo demás, todo bien, hoy hay boda, así que me he duchado y me he puesto mis mejores galas, desearme suerte.

Por cierto, muchas gracias por vuestro mensajes y si quereis saber el 100 % de mi experiencia venir a visitarme, no te jiba.

"bucear en el mar de Cortés" o "El mundo de lo adsurdo"

Bucear en el mar de Cortés es adentrarse en un mundo absurdo donde todo es posible.
Cuando te sumerges por primera vez, tu naturaleza humana te obliga a clasificar con nombres imaginativos los peces que te vas encontrando, pero al cabo de unos minutos te das cuenta que esa actividad es del todo absurda, pues con el primer pez que te encuentras sientes la imperiosa necesidad de llamarle pez absurdo. Al cabo de unos segundos te cruzas con otro y no puedes por menos que ponerle de nombre pez absurdo número 2. Otro y lo mismo, pez absurdo número 3, y así hasta infinito.

El más absurdo de todos ellos es uno cuya forma es absurdamente antiaerodinamica, pero lo más absurdo de este pez es su color: negro con absurdas manchitas blancas repartidas uniformemente por su absurdo cuerpo. Su comportamiento es absurdo: permanece absurdamente quieto mientras mueve de forma absurda sus absurdamente pequeñas aletas.
Le sigue en absurdidad un pez absurdamente plano y de un azul absurdo, sus aletas son absurdamente naranjas y le cruza su cuerpo una linea blanca absurdamente vertical.
Si, buceando, te acercas al coral puedes ver unos pececillos absurdamente pequeños de un absurdo azul electrico. Se mueven de forma absurdamente rápida por los absurdos huecos que deja el coral.
Pero quizás, el más conocido de todos estos peces absurdos sea el pez globo. Ya sabeis, ese que se hincha absurdamente cuando se siente amenazado. Que absurdo! todavía no lo he visto hinchado.

Cuando sales del agua y te quitas las gafas y el tubo, el cielo sigue siendo azul y los cactus verdes, "uff! se acabó el absurdo" o "que pena! se acabó el absurdo". Según se mire.

14 oct 2007

Resumen.

Bueno Juanlu, creo que eres el único que me lee, así que esta entrada va dedicada a ti. Bueno, y también a Borja.

El caso es que estuve 4 días en La Paz, esperando que me armaran mi nueva bici. Es una ciudad muy tranquila y por la que da gusto pasear, sobretodo por el malecón y sobretodo a la hora de la puesta de sol. En ese momento y en ese lugar los paceños se dedican a mirar y ser mirados. Un espectaculo. El martes partí con "peresosa" (es el nombre que le he puesto a mi bici) rumbo a La Ventana, que queda a unos 40 km de La Paz, pero el caso es que hay que subir un puerto de 20 km para luego bajarlo. Yo ya conocia el camino y me preparé cargando con 5 litros de agua. Al principio me parecio una exageración, pero resultó ser la medida exacta para no llegar a La Ventana deshidratado. Nada más llegar hablé con Esteban, un gringo dueño de uno de los hotelitos que hay por aquí. Tras hablar con él y esperar un par de días me ofrecio curro.

Bueno, aquí los negocios de turismo son pequeños hotelitos donde rentan bungalows y también alquilan material de windsurf, kayaks, etc. La temporada empieza en Noviembre, así que ahora están con los preparativos de ultima hora. El trabajo que estoy haciendo es montar el material de windsurf, limpiar los kayaks, etc. Este trabajo, como mucho, da para 2 ó 3 semanas, pero Esteban me ha dicho que el chico que lleva todo el tema del alquiler (cobrar, llevar la cuenta de las horas, etc) lo más probable es que no venga este invierno, así que yo me podría quedar responsable de eso este año. Si es así, podría ser un choyazo.

Mis compañeros de curro son mexicanos que hacen trabajos de albañileria y limpieza, uno de ellos me invitó ayer al cumpleaños de su madre. No faltó la cerveza ni una banda de mariachis tocando temas tan grandes como aquel que dice: "cuando estaba sudadita la llevé hasta la playa y le hice nosequé". Allí estaba medio pueblo bebiendo y bailando. Después se iban a celebrar una boda en el pueblo de al lado, pero ya era demasiado para mi y me fui a dormir. Total, el sabado que viene hay otra boda...

A todo esto, Thomas me anda siguiendo todo el rato, y no se despega de mi ni para ir a cagar, literal. La verdad es que no sé de que se alimenta, porque yo no le doy nada de comida y el tio tiene un aspecto más que saludable. A veces nos sigue otro colega de Thomas, un perro negro y la mayor parte del tiempo estamos los 3 juntos llendo de un lado para el otro o buceando en los arrecifes de coral.

11 oct 2007

Thomas

Thomas es mi primer amigo en La Ventana y siempre vamos juntos a todos lados. A menudo mantenemos animadas charlas, pero Thomas es muy callado y solo me mira aprobativamente mientras yo hablo. Es curioso como nos conocimos: yo estaba sentado en la playa y mi mente estaba absorbida por el vuelo de fragatas y pelicanos; ademas, un perro negro trataba de llamar mi atencion con bricos y cabriolas. Gire mi cabeza, y ahi, sentado a mi lado, estaba Thomas. Desde entonces no nos hemos separado mas de 50 metros el uno del otro.

Muchas veces trato de convencerle y le digo: "Thomas, yo no soy de esas personas que regalan la comida" pero el me mira con la mas indefensa de sus miradas y seguro que piensa: "ya caeras, un dia de estos me daras al go de tu comida"

No hay tildes en esta computadora.

7 oct 2007

Los comedores de La Paz o teoría de la relatividad climatia

Los comedores de La Paz son los restaurantes más humildes de la ciudad y se encuentran en la plaza del mercado, en pleno centro. El edificio que los aloja es un edificio sencillo, de planta rectangular y techo de uralita, está formado por un pasillo central y por cocinas dispuestas a ambos lados del edificio. Entre el pasillo central y las cocinas se disponen mesas y bancos donde comen los clientes. Cada cocina es un negocio independiente, pero en todas las cocinas, es decir, en todos los negocios, ofrecen los mismos platos al mismo precio.

Interrumpo este relato pata aclarar que La Paz es un ciudad donde, en Octubre, facilmente se alcanzan 36º C (En Agosto debe ser una ciudad donde facilmente... te derrites). El calor de los fogones y el techo de uralita contribuyen a que dentro de los comedores esa temperatura aumente unos 10º C, además, la naturaleza de los platos que se sirven (caldo de res bien caliente, chilaquiles y pollo en mole recien hechos, etc.) facilitan que en tu mesa la temperatura nunca sea inferior a los 50º C.

Ante estas condiciones de partida, uno coge la cuchara y reza a San Anacleto para que le ayude a pasar esta prueba de fuego. Pero atacar el caldo sin dejar que se "enfrie" sería un suicidio, asíu que te hacer el interesante y te dedicas a observar el ambiente. Comparto mesa con una pareja joven, él muy serio y con rasgos muy indigenas, ella también muy sería pero con un aura de sumisión que ya he visto en los rostros de otras mujeres de latinoamerica. Su niño de unos 6 años no deja de mirarme, sin duda maravillado de mi capacidad inhumana de sudar., Mientras,mi mirada va más allá de mi mesa y me dedico a desentrañar el funcionamiento de los comedores; cada cocina está regentada por 2 personas, una que cocina y otra que hace todo lo demás: atrae a la clientela, cobra, va a comprar los ingredientes que falta... Y cada cocina posee su propio aparato de TV el cual está orientado a los clientes. Su función es entretener a éstos, pero claro, en estas condiciones puedes estar mirando una telenovela, mientras escuchas: "callate, callate que me desesperas" procedente de la televisión de la cocina de al lado. Eso no parece molestar al resto de clientes que miran ensimismados la TV que le corresponde.

Por fin, me decido a atacar la sopa y cuando las primeras gotas de sudor surcan los michelines de mi tripa me pongo a pensar en la antartida, en pingûinos y osos polares y en ese bar hecho de hielo del que siempre hablan en las noticias cuando no tienen noticias de las que hablar. Pero una cosa es practicar la autosugestión y otra esperar que funcione.

Por fin termino mi plato, pago(45 pesos, unos 3 euros) y salgo a la calle donde instintivamente echo una mano a la cintura buscando un jersey que, por supuesto, no tengo, "que fresquito hace en la calle", pienso. (sí, unos 36 grados).

He de decir que todo esto es una exageración. De hecho en los comedores se come de puta madre y hasta ahora siempre les he sido fiel.

5 oct 2007

nueva york desde el cielo

Que probabilidad hay de que un avión París-Houston sobrevuele Nueva York? Y sobre todo, cómo afecta a esa probabilidad que un parra en su parra se asome en ese preciso instante por la única ventanilla abierta del avión? No sé, pero cuando pasa dan ganas de gritar: "Joder, mirar por la ventanilla, que es el puuto Nueva York!", pero claro, una está demasiado atado a los convencionalismos (estáa feo gritar dentro de un avión) y se queda en silencio con la nariz pegada al cristal, mientras calcula, a ojo de buen cubero, cuanto más grande es Central Park comparado con el Retiro.