El estado de Alaska pagó los estudios de medicina al doctor Joel Fleischman y por esa razón tuvo que ejercer como médico rural en Sicily, Alaska. Al doctor Benito Guerrero nadie le pagó sus estudios de medicina, pero debido a las leyes mexicanas ahora tiene que cumplir su servicio social de 1 año trabajando como médico rural en La Ventana, Baja California Sur.
Ya sé que en La Ventana no hay alces cruzando la carretera, tampoco un indio obsesionado con el neorrealismo italiano o un ex-astronauta adicto al lujo, pero las sensaciones del Dr. Guerrero tienen que ser similares a las del Dr. Fleischman, es decir, alguien alejado de su medio natural (Mexico DF es a La Ventana como Nueva York a Sicily), ejerciendo una profesión venerable, en un ambiente rural en el que hay que lidiar con cotilleos, embarazos no deseados y enfermedades poco populares.
La primera vez que me crucé con Benito me pareció un personaje fuera de lugar; por su aspecto no parecia uno de los windsurfistas/kitesurfistas que abarrotan La Ventana y su su mp3 y el hecho de hacer footing no pegaba con la imagen del habitante local (ventaneños?, ventanucos?). La segunda vez, la curiosidad fue tan grande que tuvimos que parar a charlar y creo que los dos flipamos un poco con la historia del otro, así que el doctor me invitó a una cena regada con cerveza. Después vinieron bodas, por supuesto bebimos cerveza, fiesta del 15, otra vez cerveza, y una excursión a las cataratas de agua fría en la que cada uno llevaba un six de Tecate (más cerveza). Eso sí, hay veces que simplemente quedamos para tomar una chelas. Nuestro proximo objetivo juntos: construir una piramide con latas de Tecate.
12 nov 2007
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3 comentarios:
Ten cuidado porque con tanta cerveza luego no vas a poder levantar la vela
Eres un artista.
Y un puto crack!
PD: Cuando vuelvas nos echamos las cervezas que quieras. Por cierto, me ha encantado este post
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